En una investigación que ha hecho el Penn State College Of Medicina se dice que adelgazar aumenta, en las mujeres, las ganas de hacerlo y además también hay más posibilidades de quedarse embarazada.
Desde siempre se ha relacionado la obesidad con la falta de ovulación y con la esterilidad. Pero en cambio, parece ser que perder peso hace que se tengan más ganas de echar un polvo y también que se disfrute más.
¿Alguna de vosotras ha experimentado esto?

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