El Real Madrid dejó virtulamente sellado su billete a octavos de la Copa del Rey. José Mourinho alineó un once mixto, estrellas como Benzema y Kaká y canteranos como los hermanos Fernández -Nacho y Álex-, Morata y José Rodríguez. Suficiente para doblegar a un aguerrido Alcoyano, en el que destacó por encima de todos Javi Lara, cuyo buen gol palideció ante el contundente póker de los blancos.En plena polvareda en torno a la cantera, el partido se presentaba como un test para los chavales. Mourinho alineó a cuatro en El Collao, y todos ellos cumplieron. Nacho, situado en el centro de la polémica, pareció cómodo en el lateral izquierdo, cualquiera que sea su posición. Morata superó con nota un exigente reto físico. Pero destacó José Rodríguez. Salió en la segunda mitad por Álex, al que mejoró, demostrando algunas de las virtudes que comentan los habituales de Valdebebas: presencia, dominio de los tiempos y los espacios, claridad en la salida y hasta gol, un buen tanto con el que abrochará para siempre la noche de su debut con el primer equipo.
jueves, 1 de noviembre de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario