José Tavares ha visto interrumpido por unos días su sueño de llegar a Brasil cruzando el Atlántico solo y a remo para alertar del peligro que corre el planeta por el cambio climático, porque la naturaleza le ha jugado una mala pasada. Su periplo se ha visto interrumpido por un temporal que le ha obligado a recurrir a Salvamento Marítimo. Este portugués salió el pasado 1 de marzo de Tarfaya (Marruecos), dispuesto a llegar al sur de Fuerteventura para más tarde navegar hasta Cabo Verde y poder alcanzar en junio la costa de Brasil con un mensaje de apuesta por las renovables y de concienciación sobre la importancia de conservar el Amazonas. Sin embargo, un mal cálculo, el fuerte viento del sur y un oleaje que lo distanciaba cada vez más de la ruta trazada le han obligado a permanecer durante tres días a la deriva. Este miércoles decidió pedir ayuda a Salvamento Marítimo y que fueran ellos los que lo remolcaran hasta Fuerteventura. Recién llegado a Puerto del Rosario, José Tavares explica cómo las anclas flotantes y otras partes del barco han sufrido algunos desperfectos que hacían que la embarcación se alejara un nudo por hora. Estos daños le obligarán a permanecer algunos días más en Fuerteventura, con la esperanza además de que mejoren las condiciones meteorológicas.
sábado, 9 de marzo de 2013
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El temporal retrasa la lucha contra el cambio climático de un portugués
José Tavares ha visto interrumpido por unos días su sueño de llegar a Brasil cruzando el Atlántico solo y a remo para alertar del peligro que corre el planeta por el cambio climático, porque la naturaleza le ha jugado una mala pasada. Su periplo se ha visto interrumpido por un temporal que le ha obligado a recurrir a Salvamento Marítimo. Este portugués salió el pasado 1 de marzo de Tarfaya (Marruecos), dispuesto a llegar al sur de Fuerteventura para más tarde navegar hasta Cabo Verde y poder alcanzar en junio la costa de Brasil con un mensaje de apuesta por las renovables y de concienciación sobre la importancia de conservar el Amazonas. Sin embargo, un mal cálculo, el fuerte viento del sur y un oleaje que lo distanciaba cada vez más de la ruta trazada le han obligado a permanecer durante tres días a la deriva. Este miércoles decidió pedir ayuda a Salvamento Marítimo y que fueran ellos los que lo remolcaran hasta Fuerteventura. Recién llegado a Puerto del Rosario, José Tavares explica cómo las anclas flotantes y otras partes del barco han sufrido algunos desperfectos que hacían que la embarcación se alejara un nudo por hora. Estos daños le obligarán a permanecer algunos días más en Fuerteventura, con la esperanza además de que mejoren las condiciones meteorológicas.
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