Lo dice su propietario, Jesús Pizarro, que heredó la pasión por los caballos de su suegro, Jesús Hervella, fundador de la yeguada Palomar hace 40 años, cuatro décadas en las que nunca se dio un caso como este. Y lo corroboran algunos expertos, como la veterinaria Angela Montalbo, que en sus casi veinte años de profesión nunca había visto un parto gemelar. "Ni yo, ni ninguno de mis compañeros. Es algo realmente raro", señala Montalbo. La gestación gemelar, es decir, dos óvulos fecundados en dos bolsas distintas, es una rareza en el mundo de los caballos que tienen una cría en cada parto. Pero en caso de producirse, cosa que puede ocurrir en uno de cada cien casos según las estadísticas, más raro es todavía que llegue a término y que además las crías sobrevivan. "Lo normal en estos casos es que la madre aborte, que las crías nazcan muertas o que muera incluso la yegua", explica Jesús Pizarro. Sea como fuere, el caso es que estas dos potrillas nacieron a primera hora de la mañana del domingo, hace hoy una semana, para sorpresa de Pizarro, de su mujer y sus hijas, que ni lo esperaban, ni lo imaginaban cuando vieron dos pequeñas cabecitas junto a Galatea.
domingo, 17 de febrero de 2013
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Dos potrillas gemelas logran la rareza de sobrevivir y desafían a la naturaleza
Lo dice su propietario, Jesús Pizarro, que heredó la pasión por los caballos de su suegro, Jesús Hervella, fundador de la yeguada Palomar hace 40 años, cuatro décadas en las que nunca se dio un caso como este. Y lo corroboran algunos expertos, como la veterinaria Angela Montalbo, que en sus casi veinte años de profesión nunca había visto un parto gemelar. "Ni yo, ni ninguno de mis compañeros. Es algo realmente raro", señala Montalbo. La gestación gemelar, es decir, dos óvulos fecundados en dos bolsas distintas, es una rareza en el mundo de los caballos que tienen una cría en cada parto. Pero en caso de producirse, cosa que puede ocurrir en uno de cada cien casos según las estadísticas, más raro es todavía que llegue a término y que además las crías sobrevivan. "Lo normal en estos casos es que la madre aborte, que las crías nazcan muertas o que muera incluso la yegua", explica Jesús Pizarro. Sea como fuere, el caso es que estas dos potrillas nacieron a primera hora de la mañana del domingo, hace hoy una semana, para sorpresa de Pizarro, de su mujer y sus hijas, que ni lo esperaban, ni lo imaginaban cuando vieron dos pequeñas cabecitas junto a Galatea.
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