Cuando llega una expansión a The Elder Scrolls: Skyrim, es una expansión seria. Las dos anteriores tenían más de una pega (Hearthfire era algo simplote y Dawnguard era una sopa de bugs) pero ambas ofrecieron muchas horas de juego y experiencias diferentes a lo que estábamos acostumbrados a vivir en Tamriel.
El tercer DLC llega hoy (día 4 de diciembre de 2012) y se llama Dragonborn. Sigue el mismo camino que sus precursores: 800 megas cargados de nuevos entornos, enemigos y habilidades.
Ya os adelantamos que no es tan innovador como los descargables anteriores, pero sí nos ha parecido más sólido. Durante las seis horas (aproximadamente) que dura la aventura principal, vamos a profundizar un poco más en la mitología de los Sangre de dragón y, de paso, regresar a un lugar que hacía mucho que no pisábamos...

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