Éste fue el casi de Martin Semirg, un estadounidense de 20 años que para asustar a su novia se disfrazó de zombi.
Martin, prácticamente irreconocible, se presentó en casa de la joven esa tarde para darle el susto de su vida, pero las tornas cambiaron: fue él quien se quedó sorprendido, porque la chica le pegó un tiro sin mediar palabra.
“Me pensé que un zombi me estaba asaltando”, explica la novia de Martin, que le acompañó al hospital en cuanto descubrió que era su chico el que estaba bajo el disfraz de muerto viviente.
¡Con la muerte no se juega!

No hay comentarios:
Publicar un comentario